Marihuana Medicial: La guía más completa

La marihuana es una sustancia extraída de una planta denominada cannabis sátiva cuyo origen se encuentra en el sur y centro asiático. Su consumo produce efectos relajantes y calmantes instantáneos y, debido a este efecto sedante, ha sido utilizada tradicionalmente como recurso medicinal.

Aunque ha sido utilizada de manera medicinal desde antes de la era cristiana, en lugares como Asia, India, Egipto, Siria, Persia, Grecia, Tíbet o Israel su uso hoy en día en este aspecto, está muy restringido. Es decir, desde hace siglos, esta planta se ha utilizado con fines medicinales para paliar síntomas de una gran cantidad de enfermedades. No obstante, a día de hoy es una sustancia cuyo uso medicinal debe ser controlado por médicos y profesionales de la salud. De lo que se desprende que su prohibición y posterior categorización como tema tabú o “droga” ha sido muy posterior al descubrimiento de sus cualidades medicinales.

No obstante, en la actualidad, el avance de la medicina ha llevado a estudiar científicamente la marihuana como medicamento. Y, gracias a diversos estudios, se han descubierto muchas propiedades beneficiosas que tiene a la hora de aplacar los síntomas de algunas enfermedades.

Algunos beneficios de la marihuana medicinal es que ayuda a combatir la sintomatología de enfermedades como las migrañas, así como el malestar del síndrome premenstrual. Además de esto, también ayuda a prevenir el alzhéimer, las convulsiones que generan enfermedades como el párkinson o la esclerosis múltiple y alivia síntomas de enfermedades crónicas.

Igualmente, cabe destacar que la marihuana medicinal ayuda a combatir el glaucoma y déficit o desorden de atención y algunos desórdenes obsesivo-compulsivos. Una de las líneas de investigación en la que más se está avanzando en el campo de la marihuana medicinal es en la comprobación de su eficacia en tratamientos contra el cáncer. 

¿Por qué la marihuana tiene propiedades medicinales?

La marihuana tiene dos componentes principales que son el CBD y el THC. Estos dos componentes crean una serie de reacciones en el cuerpo que pueden aplicarse en tratamientos para ciertas enfermedades. Es decir, estos dos componentes son los que aportan valor terapéutico.

CBD

El CBD o cannabidol es uno de los principales componentes de la planta, llegando a representar hasta el 40% de sus extractos. Las cepas de marihuana usadas como medicina son aquellas que contienen mayores índices de CBD. Esto se debe a que esta sustancia, cuando entra en el cuerpo humano, es detectado por los receptores de cannabinoides. Este contacto del CBD con dichos receptores de canabinoides hace que se potencie la respuesta natural del cuerpo ante el dolor.

De esta manera, el CBD hace que el propio cuerpo reaccione más rápida y efectivamente frente al dolor, la ansiedad y el estrés. Por ejemplo, esta sustancia hace que el sistema nervioso reduzca la inflamación e ignore el dolor de una forma más eficaz a como ocurriría sin dicha sustancia.

Por este motivo, como ya se ha explicado, las cepas de marihuana utilizadas como cannabis medicinal son las que tienen un porcentaje más alto de CBD, ya que este es el componente que ayuda a que el cuerpo afronte el dolor.

THC

El THC es otro componente de la marihuana. El tetrahidrocannabinol o THC es el componente más abundante en la mayoría de las cepas de cannabis. Este componente es el responsable de los efectos psicoactivos y letárgicos que tiene la marihuana.

Lo más habitual cuando se quiere consumir marihuana es buscar una que tenga un alto porcentaje de THC, ya que este componente es el que suele gustar al crear la sensación de ebriedad. Esta sustancia se encuentra en todas las variedades de marihuana, incluso en las de tipo medicinal. No obstante, al tener estas un alto nivel de CBD, los efectos del THC son regulados y prácticamente anulados por los del CBD. 

Por tanto, se entiende que estos dos componentes son los principales de la marihuana. Sin embargo, el que cobra protagonismo en cuanto al uso terapéutico de esta planta es el CBD, quedando el THC en primer lugar para aquellos que quieren consumir marihuana con otros fines.

Efectos positivos de la marihuana medicinal

Como ya ha sido comentado anteriormente, la marihuana tiene una gran cantidad de efectos positivos que, a continuación, se van a enumerar. Esto se debe, fundamentalmente, a sus propiedades relajantes e inhibitorias del dolor que hacen que pueda usarse con objetivos terapéuticos.

  • Combate las migrañas. Las migrañas son un mal padecido por al menos un 25 % de la población femenina y un 8 % de la población masculina. Aunque en un principio pueda parecer una dolencia poco importante, afecta a una gran cantidad de personas. Gracias a las propiedades que tiene el CBD de esta planta, los fuertes dolores que producen las migrañas disminuyen en gran medida. En un estudio realizado en California, se ha constatado que el tratamiento con cannabis medicinal ha sido exitoso en 300.000 pacientes.
  • Alivia síntomas de enfermedades crónicas. Enfermedades como la de Bowel y Crohn son más fáciles de superar debido a que la consumición de marihuana terapéutica calma síntomas como náuseas, diarreas y dolores abdominales.
  • Previene el Alzhéimer. Esta enfermedad que afecta a la memoria puede prevenirse con el consumo de marihuana. El Scripps Institute ha comprobado que el componente THC de esta planta ayuda a que los depósitos del cerebro donde se origina el Alzhéimer queden bloqueados. De esta manera, los efectos de dicha enfermedad pueden paralizarse o retrasarse notablemente.
  • Previene la aparición de Glucoma. Hay estudios que denotan que el consumo de marihuana puede disminuir en gran medida la presión intraocular. De esta forma, su consumo puede evitar que aparezca un Glaucoma.
  • Evita en gran medida las convulsiones. El CBD y sus propiedades relajantes consiguen que los músculos no estén tensos. Por esta razón, se entiende que esta planta tiene efectos antiespasmódicos que reducen la probabilidad de sufrir convulsiones.
  • Es útil en tratamientos para el déficit de atención. Este tipo de enfermedades suelen tratarse con fármacos industriales que exponen a los pacientes a una gran cantidad de efectos secundarios. La marihuana medicinal ha sido efectiva en el tratamiento para este tipo de casos, por lo que podría llegar a sustituir a dichos fármacos.
  • Tiene éxito en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Esta enfermedad degenerativa afecta tanto a la mente como al cuerpo. El uso de cannabis terapéutico en el tratamiento de la esclerosis múltiple ha denotado efectos muy positivos. Esto se debe a que el efecto relajante que le profiere el CBD hace que se alivien los efectos neurológicos y espasmódicos que implica.
  • Alivia los dolores del síndrome premenstrual. Debido al efecto que crea el CBD al entrar en contacto con nuestros receptores de canabinoides, el sistema nervioso reduce la hinchazón y el dolor que se produce antes y durante la menstruación, y colabora en que el malestar premenstrual sea más leve, ya que puede llegar a resultar extremadamente doloroso en muchas mujeres.
  • Ayuda a sobrellevar los síntomas de trastornos obsesivo-compulsivos. Los efectos relajantes del cannabis pueden disipar notablemente el estrés y la ansiedad. Es por ello que las personas que sufren trastornos obsesivo-compulsivos pueden reducir estos síntomas, causados por sus comportamientos y actitudes obsesivas-compulsivas.

Enfermedades que pueden ser tratadas con cannabis medicinal

Algo que no se debe olvidar es que el cannabis no cura ninguna enfermedad. El cannabis medicinal se utiliza en ciertos tratamientos debido a que algunas de sus cepas tienen propiedades beneficiosas para según qué síntomas de según qué enfermedades.

Aunque en muchos casos sus efectos son muy positivos, no se trata de una cura por completo. Así, la función que cumple el uso terapéutico de la marihuana se basa en la reducción de síntomas como dolor, ansiedad, náuseas, vómitos o espasmos entre muchos otros; que disminuyen notablemente la calidad de vida de quienes los padecen.

Diabetes

Los investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard realizaron un estudio sobre los efectos reguladores del azúcar en sangre de la marihuana. Dicho estudio se realizó con 4.657 pacientes y se publicó en la American Journal of Medicine. Concretamente, este estudio descubrió que el consumo regular de cannabis estaba relacionado con el hecho de que las personas tuvieran bajos niveles de insulina en el cuerpo en ayunas.

Estos 4.657 pacientes se dividieron en tres grupos para realizar el estudio. En un primer grupo se encontraban aquellos que nunca habían consumido cannabis. El segundo grupo se formaba por aquellos que lo habían consumido en los últimos treinta días y en el tercero, por consumidores habituales.

Para llevar a cabo el estudio, se midieron los niveles de azúcar en sangre en ayunas, los niveles de colesterol y la presión arterial, así como el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura de los participantes. Tras el análisis de todos estos factores, se comprobó que los consumidores de cannabis tenían los niveles de insulina mucho más bajos y un contorno de cintura menor.

Esto resulta bastante curioso debido a que el consumo de marihuana siempre ha estado relacionado con la ingesta de alimentos dulces. No obstante, los estudios han denotado que los consumidores de cannabis tienen menor propensión a sufrir diabetes y obesidad.

Que el consumo de marihuana pueda prevenir la diabetes y controlar la obesidad se debe a uno de sus componentes denominado cannabidioles. Este componente funciona como antagonista del receptor CB1: los elementos antagonistas se adhieren a los receptores del cuerpo humano pero no crean ninguna reacción metabólica. De esta manera, se entiende que el cannabidioles actúa de manera similar al Rimonabant, ya que aumenta la sensibilidad a la insulina y sirve para controlar la obesidad.

No obstante, el director del American Journal of Medicine y profesor de la Universidad de Arizona en Tucson, Joseph Alpert, indicó que aún se requieren muchos más estudios clínicos que indiquen los efectos que tiene la marihuana a corto y largo plazo en el tratamiento de enfermedades como la diabetes o el cáncer.  Por último, cabe destacar que la diabetes puede derivar en otras dolencias como la neuropatía y la retinopatía.

El término neuropatía hace referencia a los trastornos nerviosos que sufren algunas de las personas que padecen de diabetes. El daño que esta enfermedad hace al sistema nervioso a menudo puede crear dolor, hormigueo y entumecimiento en las manos y los pies. Un estudio publicado en 2009 investigó los efectos antinociceptivos (reductores del dolor) del cannabidol. Este estudio se hizo en ratas y los resultados fueron bastante positivos al desvelar que la administración de repetidas dosis de CBD puede aliviar en gran medida los dolores provocados por la neuropatía.

En el caso de la retinopatía, cabe destacar que se da en el 80% de los pacientes que han sufrido diabetes durante más de diez años. La retinopatía se produce debido al deterioro progresivo que sufren las células de la retina a causa de la diabetes. En 2006 se publicó un estudio en el American Journal of Pathology en el que se le había administrado CBD a ratas diabéticas para después comprobar la tasa de muerte celular de su retina. Se demostró que gracias al CBD se reducía notablemente el estrés oxidativo y la neurotoxicidad de la retina. De esto se deduce que la aplicación de cannabidol reduce la muerte celular de la retina y la ruptura de la barrera hemato-retiniana.

Asma

El asma es una enfermedad crónica que padecen 300 millones de personas en todo el mundo. Ya en culturas antiguas como la india o la china se usaba la marihuana para paliar la sinptomatología de esta dolencia.

Como se ha mencionado anteriormente, la marihuana tiene fuertes efectos analgésicos y, aunque el dolor no es un síntoma en sí del asma, quienes la padecen suelen sufrir dolores profundos y punzantes en el pecho durante los ataques. Es por ello que la marihuana medicinal puede ayudar a evitar que quienes padecen asma sufran estos fuertes dolores.

Además de esto, los componentes THC y CBD de la marihuana actúan como bactericidas. Esto es relevante para el tratamiento del asma ya que las últimas líneas de investigación sobre esta enfermedad apuntan a que pueden desarrollarse por infecciones bacterianas contraídas en la primera infancia. Más concretamente hacen referencia al género de bacterias Streptococcus, que incluye S. pneumoniae y S. Aureae.

Se ha demostrado en numerosos estudios que los efectos que causan este grupo de agentes bacterianos ceden ante los efectos bactericidas de los cannabinoides.

Otro efecto positivo que tiene la marihuana en cuanto al asma es su efecto antinflamatorio. Los bronquios y bronquiolos de quienes tienen asma se encuentran permanentemente inflamados, aunque de manera leve. Cuando el paciente sufre un ataque, la inflamación aumenta y por ello se provocan las contracciones musculares del tejido bronquial, causantes del dolor. Aunque la mayoría de estudios se han centrado en el efecto broncodilatador del cannabis, algunos han observado que este también reduce la inflamación de bronquios y bronquiolos permanente de estos pacientes.

Por último, hablaremos del efecto broncodilatador que tiene el cannabis medicinal, la propiedad más importante para el tratamiento del asma. Cuando un enfermo de asma sufre un ataque, sus bronquios se contraen de manera que el flujo de oxígeno que llega a los pulmones disminuye notablemente. Los pacientes que sufren el asma en niveles severos, suelen tener un flujo de oxígeno menor en sus pulmones que quienes no lo padece, independientemente de si sufren un ataque o no.

En 1973, un estudio observó que el humo del cannabis causaba un efecto broncodilatador. En el año 1974, se demostró que aunque el efecto broncodilatador del cannabis era más débil que el del isoproterenol, este duraba más tiempo. Por último, en 1976 un estudio desveló que el cannabis era igual de eficaz que el salbutamol.

De esta manera, entendemos que la marihuana tiene propiedades que pueden resultar beneficiosas para los pacientes asmáticos y que, con la investigación adecuada, podrían tratarse con este medicamento natural.

Enfermedad de Crohn

​La enfermedad de Crohn es una enfermedad intestinal que inflama los intestinos, afectando a la mucosa generada en el tracto gastrointestinal. Esto produce síntomas como fuerte dolor abdominal, diarrea, fatiga, anemia, pérdida de peso y un dolor agudo en músculos y articulaciones. Existen diversos estudios que han apuntado que el cannabis medicinal puede aliviar estos síntomas.

Científicos del centro del Centro Médico Meir en Israel investigaron el uso del cannabis sativa, una cepa con alto porcentaje de THC como tratamiento para la enfermedad de Crohn, debido a los efectos analgésicos que tiene esta planta. En su estudio participaron 21personas: 11 de esas personas fumaban dos cigarrillos de marihuana al día y las otras 10 consumían placebo. Este estudio mostró que 5de las 11 personas que consumieron marihuana tuvieron una remisión de los síntomas de esta enfermedad. Además, estos pacientes informaron de que habían sentido mejoras en su apetito, ya que este había aumentado, y en sus ciclos de sueño, ya que los enfermos de Crohn pueden levantarse para defecar varias veces en la noche.

En suma, el cannabis puede tener efectos positivos en la remisión de la diarrea, uno de los principales síntomas de la enfermedad de Crohn. Las investigaciones modernas han mostrado pruebas de lo efectivo de la marihuana para paliar estos episodios diarréicos.

Los enfermos de Crohn sufren diarrea debido a la inflamación de la mucosa intestinal que recubre el tracto GI, el aumento de la secreción de fluidos y la disminución de la capacidad para absorberlos así como la presencia de bacterias. Es por ello que las propiedades antibacterianas y los efectos antinflamatorios del cannabis pueden ayudar en el alivio de la diarrea.

Según lo descubierto en este estudio, los expertos concluyen que el consumo de variedades de cannabis altas en THC puede incurrir en una gran mejoría de los síntomas de la enfermedad de Crohn.

Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que provoca que las células inmunitarias del cuerpo ataquen al sistema nervioso central. Esto hace que las vainas de mielina que rodean las neuronas en el cerebro y columna vertebral se inflamen. Esta inflamación daña dichas vainas de mielina de manera irremediable y esto produce la pérdida del control motor, estados de ánimo inestables, debilidad muscular, espasmos y fatiga. En estados avanzados de esta enfermedad, los enfermos padecen una contracción de los músculos permanente que les provoca insomnio, convulsiones breves y un dolor muscular fuerte.

En el caso de esta enfermedad, la marihuana es utilizada debido a que los medicamentos usados tradicionalmente no dan resultado en algunos pacientes. En 2012 se llevó a cabo un estudio en la Universidad Complutense de Madrid por parte del Grupo de Investigación Cannabinoides. Este estudio reveló los efectos positivos que había tenido el cannabis en el tratamiento de la esclerosis múltiple en un ratón. El principal descubrimiento fue la mejora en la progresión de esta enfermedad. Esto se debe a que la interacción de algunos compuestos de esta planta, es decir, los cannabinoides con las proteínas que se encuentran en la membrana celular con tejido natural denominadas receptor cannabinoide tipo 1 o CB1.

Además de esto, los efectos antinflamatorios de la marihuana han sido probados en diferentes investigaciones. Esto ha propiciado la creación del primer medicamento del mucho hecho con cannabis que está legalizado y tiene un uso comercial, Sativex, producido por una empresa británica.

Cáncer

En el caso del cáncer, se están llevando a cabo numerosos estudios en los que se buscan evidencias de las capacidades curativas de la marihuana. No obstante, esto aún no está probado.

Lo que sí es un hecho en el tratamiento del cáncer es la capacidad que tiene para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad. En muchos casos se ha determinado que la combinación de cannabis medicinal con los tratamientos para el cáncer potencian la eficacia de estos.

La mayoría de los enfermos de cáncer son tratados con quimioterapia o radioterapia. Este tipo de tratamientos tienen efectos secundarios muy fuertes como náuseas, diarreas, pérdida de apetito y dolores.

No obstante, estos efectos secundarios se pueden aliviar con el cannabis medicinal: cuando un paciente se expone al tratamiento con quimioterapia, la segregación de serotonina en su cuerpo aumenta. Esta serotonina irrita la mucosa del tracto GI, lo que afecta al nervio vago neurálgico, que comienza a mandar estímulos al área postrema, que se conoce como el centro del vómito.  El CBD y THC que contiene la marihuana medicinal bloquean la acción de la serotonina, por lo que pueden frenar los vómitos que sufren los pacientes de cáncer tratados con quimioterapia.

Además de esto, los pacientes tratados con quimioterapia suelen tener una pérdida considerable del apetito. Esto se debe a que la producción de ghrelina, hormona encargada de causarnos la sensación de hambre, disminuye notablemente durante estos tratamientos. El consumo de cannabis medicinal provoca que entre en nuestro cuerpo el THC, sustancia que puede hacer el trabajo de ghrelina y que, por tanto, soluciona los problemas de falta de apetito a los que se enfrentan los enfermos de cáncer.

Las diarreas y dolores son otros efectos secundarios que provoca la quimioterapia. Como se ha explicado con anterioridad, las propiedades relajantes de los cannabinoides pueden reducir notablemente estos efectos y mejorar el bienestar del enfermo.

Por último, hablaremos de síntomas de carácter anímico y psicológico que pueden experimentar las personas con cáncer. Estos síntomas pueden ser depresión, estrés y ansiedad o insomnio que normalmente vienen producidas por el dolor o la incertidumbre vital. Así, aunque la efectividad del cannabis como antidepresivo es discutible y aún no está demostrada, indirectamente suele mejorar estos aspectos también al aliviar los síntomas de náuseas, pérdida de apetito y, principalmente, dolor.

Epilepsia

La epilepsia es una enfermedad causada por la generación de actividad eléctrica en el cerebro. Estas actividades eléctricas afectan a las transmisiones normales de mensajes que realiza nuestro cerebro. Cuando esto sucede, los pacientes sufren los ataques epilépticos que producen espasmos, debilitamiento e incluso lesiones. 

Los investigadores de la Universidad de Reading han descubierto que existen tres compuestos en el cannabis que pueden prevenir, reducir y controlar los ataques epilépticos. Este estudio se llevó a cabo por parte de la Facultad de Farmacia de dicha universidad y el doctor Ben Whalley, responsable de dicho estudio. Él afirmó que las pruebas realizadas a animales fueron muy positivas y que el cannabis produce menos efectos secundarios que otros medicamentos usados en el tratamiento de esta enfermedad.

Estos compuestos son el cannabidiol y el GWP4200. En ambos, los investigadores han demostrado que son altamente efectivos en el control de ataques en animales y quieren comenzar a hacer pruebas clínicas en humanos. Los científicos creen que este efecto se produce porque dichos compuestos funcionan interfiriendo las señales que excitan al cerebro y crean los ataques.

Alzhéimer

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa para la que no existe cura. Su síntoma más grave es la pérdida de memoria y a medida que avanza, el enfermo se hace más incapaz de poder cuidar de sí mismo. Los tratamientos utilizados para esta enfermedad se basan en intentar frenar su avance. Recientemente, se ha descubierto que la marihuana medicinal podría ayudar a ello.

Un estudio reciente del Instituto Salk para estudios biológicos ha descubierto que el THC, componente de la marihuana, estimula la eliminación de las placas tóxicas que crea nuestro cerebro y que suele ser una característica común de la enfermedad.

David Schubert es el investigador principal de este estudio y afirma que considerar a los cannabinoides como un tratamiento posible para los pacientes de alzhéimer es bastante razonable. Además de esto, los investigadores también descubrieron que las sustancias del cannabis frenan la inflamación que daña a las neuronas en el cerebro.

En el año 2014 se publicó un estudio hecho por investigadores de la Universidad de Florida del Sur en el que se demostró que las células APP incubadas en dosis bajas de THC producen la sustancia beta amiloide en cantidades inferiores a lo normal. La beta amiloide es una sustancia que parece estar relacionada directamente con la regulación de la formación de sinapsis y de la plasticidad neuronal. Se sospecha que podría guardar relación con el deterioro que sufren las neuronas cuando una persona padece alzhéimer.

De esta manera, siguiendo esta línea de investigación se podrían hallar fármacos basados en los componentes de la marihuana que consiguieran frenar significativamente el avance del alzhéimer en los pacientes.

VIH/SIDA

Alrededor de 35 millones de personas están infectadas por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Esta enfermedad, crea una deficiencia de las defensas naturales del cuerpo, lo que crea una serie de enfermedades que pueden acabar desembocando en el padecimiento de SIDA. No existe una cura para esta enfermedad pero sí se crean fármacos que tratan de frenar su avance y de fortalecer las defensas de la persona que lo contrae.

Este tipo de enfermedad se clasifica dentro de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), scontagia por el contacto de fluidos (sexuales o sangre) y, desde los años 80, ha causado 36 millones de muertes.

En este caso, la marihuana actúa de la misma manera que en el caso del cáncer: el consumo de esta planta puede aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los enfermos. El paciente de VIH/SIDA que consuma cannabis medicinal verá reducidos sus dolores, neuropatías, náuseas y tendrá más apetito. Todo esto hará que su estado de ánimo mejore considerablemente y, por tanto, su calidad de vida también.

Productos derivados de la marihuana medicinal

Cabe destacar que existen multitud de productos derivados de la marihuana: desde productos cosméticos o alimenticios hasta otros de uso terapéutico o medicinal.

En primer lugar, encontramos el Sativex que ya hemos nombrado anteriormente. Este contiene THC y CBD, y se utiliza en el tratamiento de la esclerosis múltiple.

El aceite de cannabis es otro producto que se utiliza de manera medicinal. Sobre todo suele usarse en pacientes con epilepsia que sufren ataques muy frecuentemente. Por otro lado, también podemos encontrar pomadas de cannabis que suelen tener un efecto antinflamatorio o que mejoran los efectos de la artritis y los dolores musculares o de huesos.